Mostrando entradas con la etiqueta erasmus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta erasmus. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de octubre de 2008

Dejad que los Erasmus se acerquen a mí.

La verdad es que me está gustando bastante esta etapa posterior a mi año en el extranjero. Después de la visita de la bastarda y de la muyaya, me toca por imposición propia el hacer de anfitrión para los que llegan a Málaga. Y me encanta.

Desde el primer día de facultad desplegué todos mis dispositivos de localización para su detección. Porque aunque siempre se hable de lo buena que es la experiencia, de las fiestas, los viajes y lo bien que lo pasas... llegar de pringao a un país nuevo y no tener a nadie que te guíe es una putada.

Así que me he puesto manos a la obra. Los individuos en cuestión son bastante fáciles de identificar, más si cabe habiendo conocido esa sensación en tu propio pellejo. Suelen llevar la misma cara que tendría una cabra en un garaje, andando dubitativos y mirando para todos lados, quizás buscando a alguien que se apiade de ellos y les ayude sin pedirlo. Suelen llevar de serie, además, un diccionario incorporado.

Y no puedo evitar verles y sonreír. Porque me hacen recordar tantos momentos... Esos inicios de no saber hablar el idioma, no saber dónde ir, no saber a quién dirigirte, ni cómo. Esos ridículos tan fantásticos que hice el año pasado. Cazzo, tante figure di merda che ho fatto! Porque si para algo sirve un Erasmus es para dejarte el umbral de la vergüenza a la altura de los pies. Es un año de búscate la vida pase lo que pase, y os aseguro que la necesidad vence a cualquier grado de timidez.

Qué grandes aquellos días...

domingo, 6 de julio de 2008


El blog queda temporalmente fuera de servicio.

Estoy demasiado ocupado con
los estudios, la burocracia, las maletas y pensando en cómo no deprimirme con las despedidas. En resumen, una mierda como una casa...

sábado, 28 de junio de 2008

Esta noche he tenido un flash-back a cuando tenía 16 años…

Como soy una de esas personas que no paran de rumiar pensamientos (no por gusto, que más me gustaría a mí despejar mi cabeza alguna vez), me examino y me puteo constantemente. Cuento además con una conciencia que a veces mira demasiado poco por mí, y me hace ver que soy el mayor mierda que se haya parido. Y, aunque opine que es necesario para evolucionar, la verdad es que es agotador.

De mi etapa adolescente recuerdo que, en mis relaciones amorosas/sexuales, era bastante…digamos juguetón: me gustaba jugar a tirar el anzuelo, a ver quién picaba. Muchas veces era porque me encaprichaba, y cuando picaban dejaban de interesarme. Otras lo hacía sólo por demostrarme a mí mismo mi poder de convocatoria. Era algo que me divertía, pasármelo bien pensando solamente en mí.

Afortunadamente, mi Pepito Grillo post-pubertad se dedicó a borrar de mi sangre, tejido cerebral y bajo vientre los vestigios de semejante enfermedad. O al menos eso creía yo…

Pero hoy me he dado cuenta de que aquel niñato que intenté mandar a la mierda en su momento ha encontrado la forma de esquivar mi exorcismo: ese cabrón sigue dentro de mí. Lo peor es que ahora juega sin que yo me dé cuenta de ello, o puede que sea que vuelvo a llamarme mierda porque los demás se tomen la libertad de pensar cosas que no son.

Ya tuve algún brote esporádico (pero controlado), tan apetecible como peligroso, antes de hacer las maletas. Pero creo que la falta de práctica ha hecho que se oxiden mis recursos y se me vayan las cosas de las manos. Normalmente yo sabía cuándo estaba jugando. Incluso sabía con quién podía ponerme a pescar, quién me devolvía el juego y quién iba en serio. Pero ya, no.

Esta noche he vuelto a casa corriendo de madrugada. Tenía la sensación de querer escapar de mí mismo, la sensación de que algo doloroso me estaba persiguiendo. Creo haberla cagado con alguien con quien he procurado por todos los medios tener el mayor cuidado posible.

Y, effettivamente, hay un sms esperándome en la mesita de noche…

lunes, 23 de junio de 2008

L'Italia, il paese della pizza, la
pasta... e certo, del calcio.

De ahí que de un tiempo a esta parte los italianos hayan pasado de hablarme de
la España de Zapatero a la squadra spagnola. Porque en este país el fútbol tiene el poder de eclipsar todo lo demás.

Yo, que normalmente tengo mala pipa, me apiado de los que se me acercan porque en el fondo intentan ser simpáticos, pero creo que no es un secreto que a mí el Deporte Rey me la pela. Así que finjo que me interesa la conversación, con la habilidad de intentar que no se me note que no sé una mierda del tema.

Y la verdad es que, en el fondo, el rollo de los campeonatos me trae recuerdos, y el hecho de que sea la selección consigue que incluso me sienta identificado con lo que viven los jugadores en el campo. Eso, unido a la euforia que se contagia, consiguió que hasta me pintara la cara para ir a ver el partido al bar, en plan cañí total. Y era para vernos: mezclados entre los italianos, con todos los Erasmus españolizados con banderas pintadas y camisetas rojas y amarillas, fuesen griegos o polacos. ¡Pero si hasta los franceses gritaban por España!

Una vez acabado el partido, con la emoción de los paradones de San Iker y tras las felicitaciones de los azzurri, nos fuimos a la plaza a celebrarlo. Pero si lo llegamos a saber...

A nuestra alegría algunos deficientes nos contestaron escupiéndonos, y con sillas y mesas volando. Menos mal que estos animales no son la mayoría, y fueron los propios italianos los que vinieron a defendernos. Espero que no les dé a los armarios del gimnasio por lanzarme las pesas, que yo no soy nada bueno haciendo paraditas a lo Casillas...

domingo, 1 de junio de 2008

Será que pienso, será que siento. Será que vivo, será que espero, será que quiero. Será que lo he hecho. Será que recuerdo, y no me acuerdo. Será.

Será que oigo, será que huelo, será que veo. Será la arena, será la sal. Será el Sol. Será la luz, la vida, la felicidad. Será.

Será que leo, será que escucho. Será que no oigo, que no huelo, que no veo. Será que recuerdo, será que no me quiero acordar. Será que te escondes, será que te pierdo. Será que tengo miedo.

Será que pienso, será que siento. Será.

domingo, 18 de mayo de 2008

Pues parece que vuelve a tocar despedirse... And over and over, it pushes me right down to the floor

Estos días en Málaga han sido geniales.
Han conseguido que no entienda muy bien el motivo por el que no me apetece volver.

O quizás me hayan dejado más claro todavía qué es lo que me falla aquí.
Quizás me hayan dejado más claro que lo que me llama supera demasiado a lo que no me espera.

Han conseguido hacer desaparecer ese miedo que me llevé en la maleta hace unos meses.

Somehow I’ll get through it and you won’t even realize, falling through your own disguise.
But even if the devil wouldn't recognize you, I do.

jueves, 1 de mayo de 2008

On va à Paris. On va à la Tour Eiffeil, aux Champs Élysées. On va à Montmartre, on va au Centre Pompidou... On y va!

Paris, je t'aime. I'm coming.


Let's X. Let's Kylie!


jueves, 27 de marzo de 2008

Ciao Milano
Ancora Ciao...Alicia
Fammi tremare di nuovo. Fammi sentire il mio cuore battere più forte. Fallo parlare, fallo gridare. Fallo cantare.

martes, 26 de febrero de 2008

Sensation'08

El Véneto. Treviso. Vicenza. Gnocchi con verduras. Totem. Tiramisú. Padova. Mercado. Erasmus. Verona. Río. Julieta. Venecia. Plaza de San Marcos. Música. Sensaciones. Carnaval. Máscaras. Botellón. Fotos. Luces. Frío. Café. Desfiles. Lentejuelas. Tecno. Pirotecnia. Misterio. Ritmo. Noche. Magia...

¿El disfraz te deja buscar en ti mismo un alter-ego artificial o te hace sacar lo que está escondido cuando no hay maquillaje? ¿No es provocación ocultar tu identidad cuando todas las miradas se fijan en tu envoltura? ¿Una máscara sin expresión sirve para ocultar tu sonrisa? ¿O sirve para ocultar que no la tienes?

domingo, 10 de febrero de 2008

Minutos Musicales...
Dado que estoy un poco gris (uno de esos estados extraños en los que entro súbitamente de un día para otro), dejamos la actualización de mi colorido viaje en stand-by.

Una de esas sensaciones que en casa quedarían casi desapercibidas, pero que sabiendo el avión y los trenes que te separan de tu cama te hacen echar de menos unos brazos que te conozcan de hace más de pocos meses, y echar de menos que alguien te diga que de vez en cuando se acuerda de ti y sonríe.

Que cuando no vuelves, y ya es tarde y fuera está oscuro...

martes, 29 de enero de 2008

Una de las cosas que tiene vivir en un país extranjero es el sorprendente descubrimiento de una especie de (atención a lo que voy a decir) orgullo patrio escondido. Quien me conozca sabe que esta frase salida de mi boca (o escrita de mis manos) es bastante… ¿impensable? El caso es que uno descubre lo bien que se vive en España y que los españoles tampoco es que estemos tan mal del todo: somos bastante garrulos, pero el garrulismo a estas alturas queda comprobado que no es una característica que tengamos monopolizada…

Vamos, que te pasa que dirigirse al Consulado para hacer papeles (y mira que me gusta poco la burocracia) es una excursión que haces diría que incluso con gusto. Eso de mirar a la cara de otro y saber que hay una red implícita que os une (ya lo sé, entre el Tuenti y el Facebook estoy traumatizado) hace que a uno le salga regalar una sonrisa.

En fin, que el motivo de mi visita fue registrarme como residente temporalmente en el extranjero. Esto me permitirá votar en las Elecciones Generales y al Parlamento Andaluz (¡ja!) si todo sale según lo previsto. Lo siento delfín, pero el Gobierno ha decidido arreglarse con tu amiga la Erasmus ahora que le conviene.

Además de la batalla Obama-Clinton y la dimisión de Prodi, en esta península hay cabida en televisión para la política española. Para más INRI tengo Internet y satélite en la cocina, así que la curiosidad me puede y estoy de lo más informado. Y la verdad es que desde lejos, como el bombardeo no existe, uno se lo toma con mucho humor y relajación.

Hace días supe lo de Gallardón… Vaya, vaya Marianito, ¡qué cagada te has pegado! Desde luego, guste más o menos, este hombre era la esperanza del PP para ganar el voto centrista que es el indeciso al fin y al cabo, y es el que hace ganar las elecciones. Seamos realistas: el que es sociata votará o no, pero no votará al PP; el pepero nunca votaría al PSOE.

¡Coño Mariano, que con Gallardón hasta los gays en Madrid se creen que el PP es un partido de centro!

Lo peor es escuchar declaraciones tipo: "He hecho lo mejor para mí, quiero ser Presidente" (toma castaña); o saber las pataletas de Espe a lo si Gallardón va en las listas yo más y mejor. Con este panorama es normal que el hombre diga que se va, porque aguantar tanto mamoneo no debe ser ni bueno para la salud. Llegamos entonces por lógica aplastante, aritmética simple y física clásica newtoniana a que, Oh My God, tenemos a la única e inigualable Ana Botella como alcaldesa de la Capital (como diría la gran Elvira Lindo, con Chemari como Primera Dama). Los vello comoscarpia, zeniore.

De la parte de Sapatánsar Rodruigues la verdad es que llega menos ruido, solamente el tema de que aseguran la ilegalización de ANV. Mmm, ¿nos lo creemos? Creo que de esta respuesta depende bastante que el esfuerzo que tenga que hacer para ir a votar merezca o no la pena. Aunque ya se sabe que en este país hay algunos jueces que, aunque se sigan los procedimientos, a la hora de la verdad echan el peo aún teniéndose pruebas tan evidentes como se dice que se tienen… El tufillo a impuesto revolucionario tan manido a estas alturas.

Se avecinan tiempos moviditos… Uy, lo bien que me lo voy a pasar con la campaña jiji.

viernes, 18 de enero de 2008

Non so quando ci vedremo, ma sapete che non vi dimenticarò.

music player


Perchè c'è qualcosa di grande tra di noi
che non potrai cambiare mai,
nemmeno se lo vuoi.

Ci vediamo ragazzi. Vi porto insieme a me.

viernes, 4 de enero de 2008

Pues sí que he empezado bien el año... Esta noche tengo el corazón y la cabeza tetrisficados. Y me temo que mis piezas no encajan.

GAME OVER

No me hagáis mucho caso, es tarde y me siento un poco triste... Y yo no estoy acostumbrado a sentirme vulnerable.


Creo que mi problema empezó cuando sentí que todo en mi vida se embalaba y se etiquetaba con una fecha de caducidad.

Echaba de menos tantas cosas antes de venir a casa...Y ahora las estoy disfrutando, pero me siento protagonizando un cortometraje al que le queda poca película. Una vez producido su destino será una carpeta de archivos temporales oculta en los circuitos de mi memoria.

Despedida y hasta más ver.

En un cierto momento desaparecí y al volver me doy cuenta de que todo ha girado. Y la avalancha del giro puede que arrasara con mi espacio.

¿Pero qué coño esperabas, niño? ¿Que todo te estuviera esperando en el momento en el que lo dejaste? Viniste echando de menos tu vida y ahora sientes la necesidad de huir de ella. O al menos de partes de ella. ¡Gilipollas!

En unos días volveré a perder mi vida perdida.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Ya no es Navidad sólo en El Corte Inglés. Y con il panettone aquí llegan los exámenes...Pero, qué frío hace, joder, no tengo ganas de estudiar. Tengo ganas de quedarme debajo del edredón, que se está muy calentito.

Tampoco tengo ganas de ir al super, ni de ordenar la ropa...Tengo el cuarto que parece el Zara-Tara.

Según pasan los días me siento un poco menos de paso, cada vez me siento más de aquí. Pero no puedo evitar contar los días que quedan para volver a casa.

Volver a dormir en mi cama, a estar en mi cuarto, a tumbarme en mi sofá y a que me cuiden mis papis.

Volver a pasear por la playa con mi
perra espacial, a que la Luna no se esconda detrás de las nubes, a tomarme una cerveza mientras atardece en Pedregalejo con el delfín (cuando se cruzan nuestras aguas) o con el surrealista.

Volver a ir a mi facultad, a tomarme corriendo el café de la mañana con la chiparra (con dos sacarinillos). A ir a ver a mi madre cinco minutos para acabar hablando una hora con la chica labanda mientras me tomo un ColaCao con las nuevas galletas del Mercadona.

A echar unas canastas con los míos, y a salir después a divertirnos. A que
"mi novio" me trate como me merezco :)

Volver al Unicaja con la
Zanahoria y la acoplailla con su bufanda, y a irnos a tomar una tapita después. Volver hasta para esas jornadas de biblioteca que en el fondo acabo echando de menos...Volverte a ver.


martes, 20 de noviembre de 2007

L'autunno in Toscana Hay veces en las que una imagen vale más que mil palabras. Otras, en las que por más que lo intentara, no encontraría palabras capaces de describir una imagen. Pasa incluso que a veces los píxeles de una fotografía son incapaces de representar los colores de las imágenes que quedan grabadas en la retina.
Volver significa la emoción del recuerdo, pero también significa el deseo de nuevos lugares que descubrir.
La Toscana es un cuerpo de Venus, siempre con rincones que encontrar. Toda ella es perfecta, a cada centímetro de su piel más impresionante e impredecible. Y el centro de todos mis deseos se esconde en el centro de su anatomía, Florencia...

viernes, 2 de noviembre de 2007

Tic… TacTic…Tac…Tic...

Time goes by so slowly

¡Por fin! Il campanello! Ya está aquí, ya llegó, ¡mi edredón de plumas! ¿Y ese olor…? ¡Sí! ¡ES QUESO MANCHEGO! Estoy al borde de la lágrima. Pero hay más: latas de fabada, cinta de lomo,… ¡COLACAO! Por favor, ¡quiero grumitos! Creo que esta noche voy a dormir abrazado al bote.¡Muchas gracias por el libro, labandagrrrl! El segundo intento de puré de calabacín acabó en sucedáneo de compota, aunque pienso que progresamos muy adecuadamente. El problema es una gota negra que nos ataca a Marta y a mí, que cae desde el pasapuré. Y mejor no hablamos de la crema de zanahoria… Mmmm estoy viendo por aquí una receta de torrijas…

lunes, 22 de octubre de 2007

A me piace tantissimo la Sicilia... Coger impulso y volar sobre el agua hasta que el mar se junta con el cielo. Con el olor a sal como combustible, pero sin levantarme de la orilla.

Volver a guiñar a la Luna reflejada en el agua.

domingo, 21 de octubre de 2007

Hace tanto frío
que no sé
si beberme el café
o meter los dedos dentro.

miércoles, 17 de octubre de 2007

I know I may be young, but the question is...
Can You Handle Me?

Que te den por culo, chaval.

lunes, 15 de octubre de 2007

Pasada la primera avalancha de sensaciones parece que me voy haciendo a Cazzino. Harto de tanta pasta y pizza, mi cuerpo decidió ponerse en huelga y me ha obligado a comer algo verde, así que llevo días comiendo y cenando lechuga. Y no la desayuno porque queda raro (aunque al lado de “el que conoce todos nuestros secretos”, que desayuna atún con mayonesa, sería algo de lo más normal).

Ya vamos conociendo poco a poco las tiendas y los precios y, como estamos enfermos, hacemos la compra en tres supermercados distintos dependiendo del qué y del cuánto. Eso sin contar la verdura, que la compramos en la tienda de la viejita, y donde Marta y yo hacemos entrevistas a las berenjenas y los calabacines para ver si superan el casting.

También nos vamos haciendo a la casa y a que todo en ella sea distinto. Como por ejemplo, a descubrir lo que tarda la ropa en secarse al aire, y lo tiesa que se queda. ¡Y al espacio que ocupa! Así que he plantado una cuerda en mi balcón y ahí cuelgo los calcetines y los calzoncillos tan contento, aunque mi balcón de a la oficina de correos.

Y por la noche… pues una fiestecita. Hoy toca cumpleaños, habrá que hacer una tarta, así que le ayudo a Marta.

Mmm, la tarta ha quedado… ¿cómo definirla? ¡Esponjosísima!

Nochecita de fiesta y a dormir que mañana será otro día. Joder, pero es otro día demasiado temprano, ya están arriba taladrando. Anda, está lloviendo…

¡Coño! ¡¡Los calcetines!!

Necesito apuntarme al gimnasio otra vez… Bueno, esta tarde me voy a correr. ¿Por dónde? Ya buscaré, por donde no haya coches. Me enchufo el iPod, y vamos, por aquí parece que bien. Mierda, se ha acabado el pueblo, pues sigo por aquí. ¡Cazzo! La vía del tren, por aquí tampoco hay más pueblo. ¡Pero si he dado la vuelta al pueblo y llevo corriendo 20 minutos! En fin, me voy a casa que mañana me voy a acordar cuando tenga que subir las escaleras…

Parece que nos vamos el fin de semana a Sicilia. Pues habrá que comerse lo que pueda ponerse malo. ¡Coño! ¡Los calabacines están todavía ahí! Bueno, pues esta noche toca puré, así que…

¿Mamma, cuánta agua hay que echarle?

Poca, poca, que el calabacín suelta mucho agua… Te diré, esto no es un puré, está aguado hasta para ser una puta sopa. Habrá que echarle algo para que espese. ¿Qué hay abierto? Oye, pues un poco de nata. Mmm el gorgonzola también lleva unos días abierto… ¡A la olla!

¿Y qué cenamos en el tren? Pues una tortilla de patatas, pero tiene que quedar.. ¿Cómo diría? Muy esponjosa. Me cago en todo, se ha pegado. Bueno, pues papuza de patatas. A ver si el tren arranca y veo alguna película por la ventana…